La movilidad giró en torno a una idea especialmente necesaria en el contexto actual: la construcción de una ciudadanía activa, responsable y comprometida con la comunidad.
Durante la estancia, el alumnado trabajó aspectos relacionados con el voluntariado, la responsabilidad individual y colectiva, la identidad europea y la memoria histórica. Lo hizo además desde una perspectiva práctica y vivencial, compartiendo actividades con estudiantes de otros países y asentando competencias comunicativas, sociales y emocionales difíciles de abordar en el seno del aula tradicional.
Entre las propuestas desarrolladas destacó el First aid challenge, centrada en los primeros auxilios y la preparación ante situaciones de emergencia. La actividad favoreció reflexionar sobre la importancia de actuar con responsabilidad y serenidad cuando otras personas necesitan ayuda. La educación, en este sentido, no puede limitarse a la transmisión de contenidos académicos: debe formar una ciudadanía capaz de cuidar de sí misma y de las y los demás.
Otro de los momentos más significativos lo protagonizó la actividad Young heroes, dedicada a compartir historias de jóvenes que han demostrado valentía y compromiso en diferentes contextos sociales. El alumnado del IES Azorín presentó ejemplos vinculados a la solidaridad mostrada ante diversas crisis manifestadas en España y Ucrania (país de una de sus estudiantes), poniendo en valor la capacidad de muchos jóvenes para organizarse, ayudar y responder ante situaciones críticas. El debate permitió descubrir que, aparte de las diferencias culturales, existen valores comunes que unen a la juventud europea: la empatía, la cooperación o el deseo de contribuir en positivo a la sociedad.
Quizás la experiencia más impactante de la movilidad la constituyó la visita a Terezín (Theresienstadt), antiguo gueto y campo de concentración utilizado por el régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Allí, el alumnado pudo conocer de primera mano un episodio complejo y revelador de la historia europea contemporánea.
La visita resultó en especial enriquecedora gracias a la representación preparada por el alumnado checo del Gymnázium Přírodní škola, que abordó el papel de Terezín desde una perspectiva histórica y humana. La puesta en escena se hizo eco de cómo el régimen nazi convirtió este espacio en un instrumento de propaganda internacional, presentándolo falsamente como un “asentamiento modelo” para ocultar la realidad del exterminio y la persecución.
Esta reflexión conecta de manera directa con uno de los grandes retos educativos de nuestro tiempo: el análisis crítico de la información y la lucha contra las fake news. Comprender cómo la manipulación informativa contribuyó a ocultar crímenes contra la humanidad ayuda a tomar conciencia de la importancia de desarrollar una ciudadanía crítica, capaz de cuestionar discursos simplistas y contrastar fuentes con el fin de defender los valores democráticos.
En este sentido, Erasmus+ nos muestra de nuevo que la internacionalización educativa trasciende el mero viaje o intercambio cultural. Trata de generar experiencias de aprendizaje significativas que permitan al alumnado crecer como personas, ampliar su visión del mundo y comprender que Europa no es solo un espacio geográfico o político, sino también una comunidad construida sobre la cooperación y los derechos humanos, algo que tendemos a olvidar en un contexto pleno de incertidumbre y de urgencias sobrevenidas.
Para el IES Azorín, participante en ellas desde hace más de una década, las movilidades internacionales suponen una oportunidad extraordinaria de mejora educativa y favorecen la motivación del alumnado, el aprendizaje de lenguas, la autonomía personal y el desarrollo de competencias esenciales para el siglo XXI. Sobre todo, evidencian que la educación puede enfocarse desde una experiencia comunitaria y transformadora.
Proyectos como este muestran hasta qué punto el programa europeo se convierte en una herramienta de transformación personal y social en un momento histórico marcado por la rapidez de la información, la polarización social y la creciente dificultad para distinguir entre realidad y manipulación. Es aquí donde Erasmus+ se consolida como una herramienta valiosa de formación de una ciudadanía responsable, crítica y comprometida con su entorno.
Artículo publicado en el Blog de Educación de Valle de Elda.





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